SÍNDROME X FRÁGIL
Cuando a una familia se le da el
diagnóstico de síndrome x frágil, rara
vez se le ofrece una orientación amplia sobre la
enfermedad; la información que se les facilita
suele ser escasa, catastrofista y enfocada sobre
los aspectos más negativos tales como
discapacidad intelectual y trastornos severos de
conducta.
Sin embargo desde el conocimiento
real de la afección, el espectro de
manifestaciones clínicas y su intensidad es muy
amplio, y si bien es cierto que existen casos
severos de afectación, también lo es la existencia de niños poco
afectados.
De este modo toda familia a la
que se le de el diagnóstico de síndrome x
frágil, debe saber que aunque tiene por delante
un camino de arduo trabajo, es un camino en el
que es posible intervenir para mejorar de modo
significativo el pronóstico de sus hijos,
mediante una intervención multidisciplinar en la
que los aspectos pedagógicos constituyen el
pilar de mayor importancia.