Nos sumamos a la campaña #UnMismoEspectroInfinitosMatices para visibilizar la diversidad dentro del TEA. El Síndrome X Frágil está estrechamente relacionado con el autismo.
El Síndrome X Frágil y el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) comparten muchas características, y su vínculo es innegable. Se estima que alrededor del 60% de las personas con Síndrome X Frágil tienen también un diagnóstico de TEA, y que hasta un 8% de las personas con TEA tienen Síndrome X Frágil como causa genética subyacente.
El Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) es una condición del neurodesarrollo que afecta a la comunicación, la interacción social y la flexibilidad del pensamiento y la conducta. Dentro del espectro, cada persona es única y presenta diferentes características, necesidades y formas de experimentar el mundo.
Una de las principales causas genéticas del TEA es el Síndrome X Frágil, un trastorno ligado al cromosoma X que provoca discapacidad intelectual y alteraciones en el desarrollo. Aunque no todas las personas con SXF tienen TEA, se estima que hasta el 60% de quienes tienen SXF cumplen con los criterios diagnósticos del espectro autista.
Por otro lado, el SXF es responsable de entre un 4% y un 8% de los casos de TEA, lo que lo convierte en una de las condiciones genéticas más prevalentes dentro del espectro. Sin embargo, muchas personas con TEA no son evaluadas genéticamente, por lo que la relación entre ambas condiciones podría ser aún mayor de lo que se conoce actualmente.
¿Cómo se relacionan el TEA y el Síndrome X Frágil?
A pesar de que el TEA y el SXF comparten muchas características, cada persona tiene su propia combinación de habilidades y desafíos. Algunos de los rasgos más comunes en ambos diagnósticos son:
🔹 Dificultades en la comunicación social: muchas personas con SXF presentan un estilo de comunicación atípico, con tendencia a evitar el contacto visual, ecolalia (repetición de palabras o frases) o dificultades para mantener una conversación fluida.
🔹 Conductas repetitivas y estereotipadas: balanceo del cuerpo, aleteo de manos o repetición de ciertos movimientos son comportamientos que pueden darse tanto en el TEA como en el SXF.
🔹 Hipersensibilidad sensorial: ruidos fuertes, luces brillantes o ciertas texturas pueden generar una respuesta intensa en ambas condiciones.
🔹 Ansiedad y dificultades en la regulación emocional: muchas personas con SXF y TEA experimentan ansiedad social, cambios de humor repentinos o dificultades para gestionar situaciones nuevas o inesperadas.
Rompiendo estereotipos y visibilizando la diversidad
Desde la Asociación Síndrome X Frágil de Madrid, nos sumamos a la campaña «Un mismo espectro, infinitos matices», que busca visibilizar la diversidad dentro del autismo y romper con los estereotipos que aún persisten.
Este año, la campaña cuenta con la participación de la influencer Noemí Navarro (@noemimisma y @madretea_), madre de un niño con autismo y diagnosticada de TEA en la edad adulta. A través de una charla con Dani, Ana y Eva, tres personas con TEA, se abordan temas clave como el trabajo, la vida cotidiana, las aficiones y sus expectativas de futuro.
En la Asociación Síndrome X Frágil de Madrid trabajamos para dar a conocer la relación entre el SXF y el TEA, promoviendo apoyos personalizados y estrategias de intervención temprana. Cuanto más conocemos sobre estas condiciones, mejor podemos acompañar y apoyar a quienes las viven.
💙 Cada historia cuenta, cada matiz importa. 🦋