Una escapada a la Granja Top que nos ha regalado momentos únicos de convivencia y bienestar compartido.
Este fin de semana, desde la Asociación Síndrome X Frágil de Madrid hemos organizado una salida muy especial en el marco de nuestro Programa Respiro: una experiencia en plena naturaleza para nuestros chicos y chicas, donde el ocio, la inclusión y el disfrute han sido los verdaderos protagonistas.
Durante la estancia en la granja, hemos conocido de cerca a nuestros nuevos amigos de cuatro patas —cabras, conejos y otros animales del entorno rural—, disfrutado de juegos en la piscina, escalado en el rocódromo, pintado nuestras caras con imaginación y creatividad, y reído sin parar. Todo ello ha contribuido a que cada niño y niña se sintiera protagonista, parte activa y valiosa del grupo.
Esta salida no ha sido solo una actividad de ocio. Ha sido, sobre todo, un ejercicio de inclusión real y vivida. Una oportunidad para crecer en autonomía, explorar nuevos entornos, asumir pequeños retos personales y, sobre todo, celebrar lo que nos une.
El Programa Respiro permite no solo ofrecer un espacio de disfrute, sino también facilitar el descanso y conciliación de las familias, promoviendo el equilibrio necesario en el día a día.
Uno de los momentos más destacados de la actividad fue la participación de José Luis, participante del programa XFIT, quien se incorporó al equipo como voluntario para acompañar y apoyar a los y las más pequeñas. Su implicación no solo ha sido de gran valor para el desarrollo de la actividad, sino que representa un paso firme hacia una inclusión plena:
👉 Cuando una persona con SXF ejerce un rol de apoyo, se convierte en agente activo del cambio, en ejemplo de empoderamiento, autonomía y participación real.
Desde la Asociación seguimos trabajando para que las personas con Síndrome X Frágil no solo estén presentes, sino que tengan voz, responsabilidad y espacio para contribuir dentro de la comunidad.
La actividad se ha realizado en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid y Plena Inclusión Madrid, en el marco de iniciativas que promueven el derecho al ocio inclusivo y la participación social de la infancia con discapacidad intelectual y del desarrollo, y genera espacios de conciliación para la vida personal, social y laboral de sus familiares o cuidadores principales.
Una vez más, comprobamos que la inclusión no solo se construye… también se vive, se siente y se celebra 💙