Participamos en una jornada en la que compartimos creatividad, visibilidad y muchas ganas de seguir construyendo una sociedad donde todas las personas tengan su lugar
El pasado 30 de mayo formamos parte de los IV Juegos por la Diversidad de Parla, una iniciativa organizada por la Unión de Ampas de Parla que volvió a reunir a cientos de personas en torno a la inclusión, la participación y la convivencia.
Desde la Asociación Síndrome X Frágil de Madrid nos sumamos a esta jornada con un taller de mariposas 🦋 que llenó de color uno de los espacios del evento. A través de una actividad sencilla y creativa, compartimos una mañana de encuentros, conversaciones y participación con familias, peques, jóvenes y vecindario de Parla.
Este taller fue posible gracias a la implicación de nuestra familia socia Matey Gómez y de las personas voluntarias de la Asociación que dedicaron su tiempo y su energía para que pudiéramos estar presentes en esta cita. Su participación refleja algo que forma parte de nuestra manera de entender la Asociación: somos una red de familias que, cuando sumamos esfuerzos, hacemos posible que el Síndrome X Frágil esté presente en más espacios y llegue a más personas.
A lo largo de la jornada tuvimos la oportunidad de encontrarnos con muchas personas que se acercaron a conocer nuestro trabajo, participar en la actividad o simplemente compartir un rato agradable. Son encuentros que ayudan a construir una comunidad más cercana, donde la diversidad se vive con naturalidad y donde todas las personas pueden participar y aportar.
Para nuestra Asociación, estar presentes en iniciativas como los Juegos por la Diversidad de Parla significa seguir ocupando espacios comunitarios, colaborar con otras entidades y formar parte de movimientos que apuestan por una sociedad más inclusiva. También supone una oportunidad para seguir dando visibilidad al Síndrome X Frágil desde la convivencia, el conocimiento mutuo y la participación activa.
Queremos agradecer a la organización de los IV Juegos por la Diversidad de Parla por contar con nosotras y a todas las personas que se acercaron a nuestro taller de mariposas. Cada conversación, cada mariposa creada y cada momento compartido nos recuerda la importancia de seguir construyendo comunidad.
Porque la inclusión también se teje así: encontrándonos, participando y haciendo visible la riqueza que aporta cada persona.