El grupo de nuevas masculinidades se une a la movilización por la igualdad con pancartas que reivindican la visibilidad de las mujeres con Síndrome X Frágil.
El pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el grupo de Nuevas Masculinidades de la Asociación Síndrome X Frágil de Madrid se sumó a la manifestación por la igualdad con un gesto sencillo pero cargado de significado: salir a la calle con pancartas propias para recordar que la lucha feminista también debe incluir a las mujeres con discapacidad intelectual y, en particular, a las mujeres con Síndrome X Frágil.
La participación del grupo nace del convencimiento de que la igualdad es una tarea colectiva. Los hombres también tienen un papel importante en la construcción de una sociedad más justa, cuestionando los roles tradicionales y apoyando activamente las reivindicaciones feministas, especialmente cuando se trata de realidades que permanecen invisibilizadas.
Durante la manifestación, las pancartas elaboradas por el grupo pusieron el foco en una realidad poco conocida: las mujeres con Síndrome X Frágil viven una doble desigualdad, marcada por el género y por la discapacidad. A ello se suma la situación de muchas mujeres portadoras, que afrontan problemas de salud poco reconocidos o insuficientemente investigados.
Desde la asociación queremos recordar que la igualdad real pasa también por escuchar y visibilizar estas realidades, promoviendo más investigación, una atención sanitaria adecuada y espacios de apoyo y empoderamiento para las mujeres vinculadas al Síndrome X Frágil.
Con motivo del 8M, la entidad ha difundido además un manifiesto en el que se reivindica la necesidad de avanzar hacia una atención médica que tenga en cuenta las particularidades de las mujeres portadoras, así como una mayor presencia de las mujeres con discapacidad intelectual dentro del movimiento feminista y de los espacios de participación social.
La participación del grupo de nuevas masculinidades en esta jornada forma parte del compromiso de la Asociación Síndrome X Frágil de Madrid con la igualdad, la inclusión y los derechos de todas las personas. Porque construir una sociedad más igualitaria también implica mirar a quienes históricamente han quedado fuera del foco.
Este 8 de marzo, desde la asociación lo recordamos con claridad: el feminismo también debe ser inclusivo.